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Las tres sucesiones de las familias empresarias que perduran

  • consultor170
  • 14 oct 2025
  • 3 Min. de lectura

Por Roberto Salas G


El mensaje

Un empresario puede tener éxito hoy, pero a largo plazo, si no maneja bien la sucesión y la adaptación, el legado que tanto tiempo y esfuerzo han costado crear, puede desaparecer.


Situación 


Don Anastasio empezó con poco. Solo su visión, entusiasmo, coraje y unos pocos ahorros. De un puesto comercial chico vendiendo materiales de construcción fue creciendo y aprendiendo de los productos que más demanda y márgenes tenían. Con el tiempo y sus ahorros, por su vida frugal, empezó a producir uno de estos productos, el que más le gustaba y confianza le daba. El foco en ese producto y su fama de buen vendedor le sirvieron para crecer de manera relevante, y rápido. Los bancos le prestaban lo que necesitaba para crecer por las garantías que ofrecía y, sobre todo, por su fama de buen pagador.


Algunos de sus hijos se unieron al negocio, pero ninguno mostró capacidad suficiente, o por temor de reverenciar a don Anastasio, hombre duro y de pocas palabras, o simplemente por falta de interés en asumir el liderazgo en algún momento.


Hasta que vino un momento en que las regulaciones ambientales globales llegaron al país: la situación se complicó y la materia prima fundamental para producir el producto estrella fue prohibida en muchos países, encareciendo el producto, haciéndose obsoleto por nuevas tecnologías que implicaban menores costos y mejores condiciones ambientales.


Como el fundador no había diversificado el negocio, siendo muy dependiente de un producto en declinación, su salida adelante se veía algo truncada; sin embargo, llegó una enfermedad que le quitó las energías y la capacidad de luchar contra la adversidad. Sin sucesores ni equipo profesional externo suficiente, la empresa entró en crisis, los bancos empezaron a tomar garantías, la familia tuvo que vender activos y reducir dramáticamente su patrimonio para poder sobrevivir.


Lo relevante


  • La visión y entusiasmo inicial son fundamentales para construir una empresa robusta y generar valor a través de crecimiento con foco y eficacia.

  • Las empresas deben pasar fases predecibles de crecimiento con sus desafíos y oportunidades, y también crisis (algunas impredecibles) que exigen adaptación y resiliencia.

  • El apego a un modelo de negocio exitoso en el pasado es el principal motivo de fracaso cuando las circunstancias cambian, no porque no se puede corregir, sino porque a veces ya es tarde y otros tomaron la delantera.

  • Nadie es eterno y el tiempo puede ser un aliado para crear valor y construir un legado, pero también es una amenaza por los riesgos y disrupciones que trae a nivel personal, familiar y empresarial.

  • La sucesión es un ingrediente vital para perdurar, y si los hijos o familiares directos o indirectos no están interesados, la profesionalización de las empresas con ejecutivos fuera de la familia siempre es una opción válida, o incluso la venta de la empresa antes que la declinación sea tan evidente.


Pros y cons


+El foco en pocos productos es importante en los tiempos iniciales, pero la dependencia excesiva a mediano y largo plazo nos hace más vulnerables.

+Después del crecimiento, la consolidación es fundamental, pero aún más importante resultan la adaptación y capacidad de resiliencia que se han construido.

+La sucesión es un proceso inevitable y ocurre lo queramos o no, pero no hay que limitarse a forzarla solo dentro de la familia: abrir las opciones a tiempo mejora las probabilidades de éxito.

+ El legado construido —especialmente el patrimonial— refleja los resultados obtenidos; sin embargo, la reputación alcanzada y la capacidad de proteger ese legado en su totalidad son aún más valiosas.


El Consejo


  • Jamás dar por descontado que el éxito pasado es garantía de éxito futuro. Las empresas que perduran, sobre todo las familiares, son aquellas que crearon su destino sobre bases sólidas que les ayudaron a tomar decisiones oportunas, y se equivocaron menos en los momentos cruciales.

  • Implementar un gobierno corporativo es un seguro a largo plazo, ya que exige tener procesos de sucesión de liderazgo oportunos, proteger el legado tanto patrimonial como reputacional, y sistematizar el estar siempre atento a los cambios y riesgos para adaptarse.

  • Si bien no siempre reaccionamos a tiempo, la gobernanza nos ayuda a levantarnos cuando fracasamos: la verdadera resiliencia consiste en aprender y salir adelante fortalecidos.

  • Considerar siempre tres sucesiones: con liderazgo y fuentes de valor garantizamos el legado para la siguiente generación.


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